Los acumuladores hidráulicos almacenan energía mediante fluido a presión para compensar picos, mantener presión o absorber pulsaciones en el circuito. Son componentes habituales cuando se necesita estabilidad y respuesta rápida en la instalación.
Las bombas hidráulicas convierten la energía mecánica en energía hidráulica generando caudal y presión en el sistema. Son el elemento principal de alimentación en cualquier instalación hidráulica.
Los motores hidráulicos transforman la energía del fluido en movimiento rotativo. Se emplean en aplicaciones donde se requiere transmisión de potencia y par elevado con control preciso.
Los cilindros hidráulicos convierten la presión del fluido en movimiento lineal y fuerza de empuje o tracción. Se emplean en maquinaria e instalaciones donde es necesario desplazar, elevar o accionar elementos con precisión y robustez.
Las válvulas de presión están destinadas a limitar, mantener o reducir la presión del circuito según las condiciones de trabajo. Son elementos clave para proteger la instalación y garantizar un funcionamiento seguro y controlado.
Las válvulas de flujo regulan la cantidad de fluido que circula por el sistema, ayudando a ajustar velocidad y comportamiento de los actuadores. Son habituales cuando se necesita controlar el caudal de forma estable y precisa.
Las válvulas direccionales guían el paso del fluido hacia una u otra línea del circuito para cambiar el sentido del movimiento. Se utilizan para gobernar actuadores y coordinar maniobras dentro de sistemas hidráulicos.
Las válvulas proporcionales permiten regular de forma progresiva variables como caudal o presión en función de la señal de control recibida. Se utilizan en sistemas donde se necesita una regulación más precisa que en una maniobra simplemente abierta o cerrada.
Las válvulas de cierre permiten abrir o interrumpir el paso del fluido dentro del circuito hidráulico. Se emplean para aislar líneas, realizar maniobras de mantenimiento o controlar de forma sencilla el funcionamiento de la instalación.
Las servoválvulas están diseñadas para controlar con gran precisión variables como el caudal, la presión o la posición dentro de un circuito hidráulico. Se utilizan en aplicaciones donde la respuesta, la estabilidad y el control fino son especialmente importantes.
Los distribuidores hidráulicos gestionan el reparto del fluido dentro del sistema, integrando múltiples válvulas y funciones en un solo conjunto para facilitar el control del circuito.
Esta subcategoría reúne conjuntos, grupos y soluciones hidráulicas completas preparadas para alimentar o controlar distintos procesos. Incluye equipos pensados para integrar varios componentes en una misma instalación de trabajo.
Los intercambiadores térmicos regulan la temperatura del fluido hidráulico mediante refrigeración o calentamiento, asegurando el correcto funcionamiento del sistema.
Las técnicas de conexión incluyen racores, uniones y elementos destinados a enlazar de forma segura los distintos tramos del circuito hidráulico. Son fundamentales para asegurar estanqueidad, compatibilidad y un montaje fiable en la instalación.